25 de septiembre de 2017, La Habana

Exposición Personal

Zona Impresa

5 de abril de 2017
Galería Mateo Torriente UNEAC. Cienfuegos
Cuba

 

Zona impresa

Exposición de integrantes del jurado
III Concurso Nacional de Colografía Belkis Ayón
 

Creo que en los tiempos que corren lo más importante de una obra de arte no es el hecho de estar realizada por un hombre o una mujer. Pasé horas pensando en un título para esta exposición, con el cual el público entendiera que se trataba de obra gráfica hecha por artistas mujeres, aun intentando evitar el socorrido “gráfica femenina”. Pero volví al punto inicial: se trata de gráfica, estampa, huella, sin calificativos de género.  
En términos de grabado se denomina zona impresa al resultado de la impresión de la plancha o matriz sobre el papel. Hablamos entonces de la obra acabada, donde las tintas y texturas se mezclan finalmente.
Es así que se unen en una misma zona impresa las obras de Isolina Limonta, Anyelmaidelín Calzadilla y Vivian Lozano, tres nombres que comparten el hecho de ser mujeres, sí, pero además su dedicación al grabado y al magisterio –Anyel desde las aulas de San Alejandro y Vivian desde la academia de artes plásticas de Santiago de Cuba- y ahora unidas además en el jurado de la tercera edición del Concurso Nacional de Colografía Belkis Ayón.
La obra de estas artistas tiene quizás pocos puntos de contacto. Isolina –al igual que Vivian- ha mantenido un trabajo sostenido con la técnica colográfica y su obra se identifica por el uso del color y el retrato de mujeres que parecieran diosas tropicales, formadas por plantas y flores. Vivian, en cambio, prefiere los valores y a través de figuras humanas sin rostro o algún otro rasgo que les diferencie entre ellas, representa al individuo en toda su dimensión existencial. Anyel prefiere los procedimientos de la serigrafía, que le permite intervenir tanto el papel como el lienzo, y sus indagaciones se han orientado hacia la representación y combinación de conceptos de la cotidianidad más contemporánea a través de objetos –muchas veces tecnológicos- y situaciones fácilmente reconocibles.
En esta muestra se reúnen ahora algunas de las obras más recientes de estas tres artistas cubanas, mujeres que, como lo hiciera Belkis, han dedicado su vida al grabado para dejar huellas en esa enorme zona impresa que es el arte.